Navegando por Almoloya del Río
Tres joyas patrimoniales que hacen de Almoloya del Río un destino único en el Estado de México. Conócelas y llévate su historia con cada paso.
Parroquia de San
Miguel Arcángel
La Parroquia de San Miguel Arcángel, situada en Almoloya del Río, constituye uno de los principales referentes del patrimonio histórico, religioso y arquitectónico del municipio. Su origen, que se remonta a los siglos XVI y XVII, le otorga un valor especial como testimonio del proceso histórico y del desarrollo de la comunidad.
Entre sus rasgos más sobresalientes se encuentran su fachada de cantera, su torre campanario y su atrio amplio y abierto, concebido como un espacio de convivencia y reunión comunitaria, además de los retablos, esculturas y pinturas religiosas que alberga en su interior.
En términos arquitectónicos, presenta características propias de la arquitectura religiosa virreinal, al combinar la sobriedad de su estructura original de origen franciscano con elementos barrocos incorporados en etapas posteriores.
Embarcadero y Laguna
de Chignahuapan
La Laguna de Chignahuapan, integrada al sistema lacustre de la Cuenca Alta del río Lerma y parte de las Ciénegas del Lerma, constituye uno de los elementos naturales más valiosos de Almoloya del Río.
Su importancia radica no solo en su función ecológica, al favorecer la vegetación acuática, albergar fauna silvestre y contribuir al equilibrio ambiental de la región, sino también en su fuerza simbólica dentro de la memoria local. En torno a este paisaje acuático pervive la leyenda de la Tlanchana, figura mítica de la tradición mexiquense asociada con las antiguas lagunas del valle.
Este cuerpo de agua se convierte en un referente donde convergen patrimonio natural e imaginario cultural, enriqueciendo el sentido de identidad, pertenencia y memoria histórica de la comunidad.
Parque Ecoturístico
de Almoloya del Río
El Parque Ecoturístico de Almoloya del Río es un espacio natural ideal para la convivencia familiar y el contacto con la naturaleza. Su entorno se distingue por su valor ambiental y por formar parte de una zona representativa de la riqueza natural del municipio.
Este lugar invita a disfrutar de áreas recreativas y paisajes que fortalecen la identidad turística de Almoloya del Río. Visitarlo es también una oportunidad para apreciar y cuidar uno de los espacios naturales más importantes de la comunidad.






